domingo, 23 de marzo de 2014

Hoy me ha sonado la alarma a las 7:19 de la mañana y del salto que he dado no sabía ni por qué estaba en este mundo. Anoche me quedé dormida pensando que realmente no todo te da igual, y que por eso soy tan pesada con mis "que te pasa", pero empiezas a pensar cosas que no son y me da miedo volver a empezar la misma historia, volver a comenzar, esta vez desde -30 por lo menos por la razón de que no cedes a poner de tu parte, y desconozco los motivos. De hecho desconozco las causas y motivos de casi todo. Y es injusto. Se acercaban las 9 de la mañana que haría que de nuevo te fueras, y me consolaba yo misma pensando que ya mismo estamos de nuevo juntos. Y no tengo cargo de conciencia, lo que tengo es que se que hay algo pendiente y ninguno queremos zanjarlo. Una conversación, unas horas en el parque, un helado, hasta incluso una reconciliación. Ya que más da, ahora sólo se que quedarse despierta hasta las cuatro de la mañana y acostarse con ganas de que amanezca no tiene sentido.

martes, 4 de marzo de 2014

Llego a casa y lo primero que hago es llamarte. Tengo una nueva idea para hacerte cambiar, y es cuando me doy cuenta que estoy dia y noche pensando en que llegues a comprender que eres una persona capaz de hacer grandes cosas. Te pido que hagas algo, y una vez más me dices que no lo harás, y es lo que me da a entender por qué la última vez que intenté ayudarte terminé llorando diciendo que no volvería a intentarlo ni una vez más. Llego a la conclusión de que soy tonta, pero me es imposible no intentar dia a dia abrirte los ojos. Echo de menos cosas que nunca he tenido, pero que cada vez las tengo menos.
Estoy de acuerdo en que un puzzle no se puede construir sólo con piezas iguales, pero tampoco quedará bien si intentamos construir uno con piezas de dos puzzles diferentes. Y eso es lo que nos pasa a nosotros. Somos tan opuestos que me ahogo, que a veces siento que no puedo más. Yo tan "voy a comerme el mundo" y tú tan "no puedo"; y es eso, es eso lo que me hace recordar que eres un caso imposible, lo que me hace recordar que todo esfuerzo no vale para nada, y mis principios contigo desaparecen y es una gran impotencia lo que se apodera de mi. Impotencia de no poder cambiarte, de que te encierres en ti mismo, en ese 'ti mismo' que ni siquiera conoces. Y nunca te he preguntado si eres realmente feliz, pero ¿de verdad así se puede serlo? No te conoces a ti mismo, estas perdido en una vida que hasta tú mismo piensas que te viene grande. Y no buscas solución. Odias que te digan verdades como puños de cómo eres o cómo te sientes, pero realmente odias que te des cuenta de que es verdad y no has sido tú quien lo ha descubierto. Estas tan vacío que es imposible ser feliz, estas tan vacío que ya ni siquiera te duele. Si tú de verdad pretendes seguir así el resto de tu vida, no seré yo tu quien te acompañe.