jueves, 5 de marzo de 2015

Auriculares. Música. Camino lento, casi que hay una pequeña pausa enrte paso y paso, como si pretendiera llegar lo más tarde posible, o no llegar.
El camino más largo para tener más tiempo para pensar en no pesar nada. Ni siquiera el miedo de la noche me puede, porque quizás incluso me apetece camuflarme en ella.
Miro a diferentes sitios y sin embargo, no veo nada, y que casualidad, así mismo está mi vida..

martes, 3 de marzo de 2015

Soy de las que piensan que todo pasa por algo.
Casualidad, destino.. a mi me gusta llamarlo 'algo'.
Y ese algo hizo que un día cualquiera se cruzaran las miradas de una forma diferente, pues ya nos habíamos mirado antes, y sabíamos de nuestra existencia, pero aún no era el momento en el que ese 'algo' debía actuar. Pero llegó..
Llegó de tal forma que éramos conscientes de que iba a terminar, quizás nos miramos en un mal momento, o no en el momento adecuado, quizás jugamos con fuego, y quizás nos gustó demasiado.
Si, fue eso. Gustó demasiado que era imposible parar, parar de abrazarte, parar de pensarte, parar de desear besarte, porque tuve que hacerlo.
Pero era una felicidad temporal, y ambos lo sabíamos. Y nos quedaron tantas cosas por hacer, tantos pensamientos de escaparnos y que ahí se quedaron, porque no fuimos capaces de hacerlo en el momento, tantas cosas por hacer juntos, que deseábamos, que planeábamos, siendo un poco conscientes de que nunca llegaría ese momento. Y así ha sido. 
Ha sido un placer que formaras parte de mi felicidad.

viernes, 4 de abril de 2014

Vives en mi.

Llevo dos días sin ti y lo único que se me pasa por la mente eres tú, tú y tú. Cada vez que pienso en tus besos siento una fuerte presión en el pecho que me deja sin aliento y no me deja ni dormir.
'Estoy bien', ¿qué voy a decir? siempre ha sido más fácil que contar qué siento. Me gustaría poder decirle a todos la verdad, que estoy como una autentica mierda, y que mi sonrisa no es más que un pañuelo para secar las lágrimas que retengo.
Nunca he pensado que no tenia solución tantas veces como esta vez, y sinceramente creo que no la tiene.
Se me pasan las horas dia y noche mirando mi móvil, esperando inconscientemente un mensaje tuyo que aunque fuese me dijera que me quieres. Eso es lo que realmente me importa.
No llevo ni 48 horas sin ti y se me está haciendo eterno, un infierno.
Un "te quiero" o un "adiós", hoy más largo y fuerte que nunca hasta tener un significado ambiguo. No se si será un "hasta pronto", un "hasta siempre" o un "hasta nunca". Y qué explicaciones voy a dar si no me han hecho falta nunca, con una mirada lo decíamos todo. Y es que cuando alguien se propone no ceder se queda estancado hasta el punto de perderlo todo. He hecho todo lo posible y más y eso de correr en el mismo sitio es algo que cansa, ¿para qué voy a seguir corriendo si ya mi cuerpo no puede más? Y no sólo decido parar, sino salir de ese sitio en el que he intentado salir durante mucho tiempo creyendo que algún día podría ser el día en el que correría hacia un destino, y contigo. Me equivocaba. Me he equivocado en tantas cosas que siento que todo esfuerzo ha sido en vano. Ni siquiera me salen palabras de tantas cosas que quiero intentar explicar a la vez. Viajes, promesas, nada más y nada menos que un futuro que por obligación debe desaparecer de tu mente. Risas, sonrisas, momentos. Que aún sabiendo que nunca desaparecerán intentas no pensarlas al menos en unos minutos. Me siento más perdida que nunca, pero no por ello voy a insistir en encontrarme.

domingo, 23 de marzo de 2014

Hoy me ha sonado la alarma a las 7:19 de la mañana y del salto que he dado no sabía ni por qué estaba en este mundo. Anoche me quedé dormida pensando que realmente no todo te da igual, y que por eso soy tan pesada con mis "que te pasa", pero empiezas a pensar cosas que no son y me da miedo volver a empezar la misma historia, volver a comenzar, esta vez desde -30 por lo menos por la razón de que no cedes a poner de tu parte, y desconozco los motivos. De hecho desconozco las causas y motivos de casi todo. Y es injusto. Se acercaban las 9 de la mañana que haría que de nuevo te fueras, y me consolaba yo misma pensando que ya mismo estamos de nuevo juntos. Y no tengo cargo de conciencia, lo que tengo es que se que hay algo pendiente y ninguno queremos zanjarlo. Una conversación, unas horas en el parque, un helado, hasta incluso una reconciliación. Ya que más da, ahora sólo se que quedarse despierta hasta las cuatro de la mañana y acostarse con ganas de que amanezca no tiene sentido.

martes, 4 de marzo de 2014

Llego a casa y lo primero que hago es llamarte. Tengo una nueva idea para hacerte cambiar, y es cuando me doy cuenta que estoy dia y noche pensando en que llegues a comprender que eres una persona capaz de hacer grandes cosas. Te pido que hagas algo, y una vez más me dices que no lo harás, y es lo que me da a entender por qué la última vez que intenté ayudarte terminé llorando diciendo que no volvería a intentarlo ni una vez más. Llego a la conclusión de que soy tonta, pero me es imposible no intentar dia a dia abrirte los ojos. Echo de menos cosas que nunca he tenido, pero que cada vez las tengo menos.
Estoy de acuerdo en que un puzzle no se puede construir sólo con piezas iguales, pero tampoco quedará bien si intentamos construir uno con piezas de dos puzzles diferentes. Y eso es lo que nos pasa a nosotros. Somos tan opuestos que me ahogo, que a veces siento que no puedo más. Yo tan "voy a comerme el mundo" y tú tan "no puedo"; y es eso, es eso lo que me hace recordar que eres un caso imposible, lo que me hace recordar que todo esfuerzo no vale para nada, y mis principios contigo desaparecen y es una gran impotencia lo que se apodera de mi. Impotencia de no poder cambiarte, de que te encierres en ti mismo, en ese 'ti mismo' que ni siquiera conoces. Y nunca te he preguntado si eres realmente feliz, pero ¿de verdad así se puede serlo? No te conoces a ti mismo, estas perdido en una vida que hasta tú mismo piensas que te viene grande. Y no buscas solución. Odias que te digan verdades como puños de cómo eres o cómo te sientes, pero realmente odias que te des cuenta de que es verdad y no has sido tú quien lo ha descubierto. Estas tan vacío que es imposible ser feliz, estas tan vacío que ya ni siquiera te duele. Si tú de verdad pretendes seguir así el resto de tu vida, no seré yo tu quien te acompañe.

lunes, 24 de febrero de 2014

Estar contigo como principal placer de la vida.

Es al compartir momentos cuando te das cuenta de la importancia de los pequeños detalles, esas cosas pequeñitas que te hacen realmente feliz. Que me cojas de la mano mientras paseamos, desvelarme con tus besos o ver atardecer a tu lado son cosas que me llenan realmente y me hacen ser consciente de que soy inmensamente feliz contigo, porque no es lo mismo pasear que hacerlo de tu mano, ni desvelarme si no es con tus besos, o que anochezca si no es contigo, porque tu presencia es esa fina línea que diferencia esas "pequeñas cosas" de esas "pequeñas cosas que son grandes".